Statement from NCDP Hispanic Caucus leadership
It’s crucial now, more than ever, to support and protect our minority and immigrant communities. What we are experiencing across the state right now are not isolated events, nor is North Carolina the last stop of this political tirade. The targeting of black and brown immigrants is not just a racial attack, but a political one.
We are being forced to witness the brutalization of our immigrant and minority communities as CBP leaves behind a trail of terror, panic, and apartheid. Because of these attacks and the administration enabling them, families are afraid to leave their homes for fear they will be next—next to be profiled, chased, or brutalized. This is the result of an act now, ask later operation.
As these vicious and unlawful raids continue in Charlotte and now Raleigh— spreading across our state and our country, we must lean on one another and protect minority communities fearlessly and unapologetically. We must also trust our elected officials to do what is right— and when they don’t, we must hold them accountable.
From Murphy to Manteo, documented or not, we stand firm in our belief that every North Carolinian deserves safety, dignity, and peace of mind.
Declaración del liderazgo del Caucus Hispano del Partido Demócrata de Carolina del Norte
Ahora, más que nunca, es importante apoyar y proteger a nuestras comunidades minoritarias e inmigrantes. Lo que estamos viviendo en nuestro estado en este momento no son hechos aislados, ni Carolina del Norte es la última parada de esta diatriba política. Los ataques contra los inmigrantes no son solo ataques raciales, sino también políticos.
Nos vemos obligados a presenciar la brutalización de nuestras comunidades inmigrantes y minoritarias, mientras que CBP deja tras un rastro de terror y pánico. Debido a estos ataques y a la administración que los permite, nuestras familias tienen miedo de salir de sus casas por temor a ser las siguientes en ser perfiladas, perseguidas o brutalizadas. Este es el resultado de una operación: actuar ahora, preguntar después.
Mientras estas redadas despiadadas e ilegales continúan en Charlotte y ahora en Raleigh, extendiéndose por todo nuestro estado y nuestro país, debemos apoyarnos unos a otros y proteger a las comunidades minoritarias sin miedo ni complejos. También debemos confiar en que nuestros representantes electos hagan lo correcto y, cuando no lo hagan, exigirles responsabilidades.
Desde Murphy hasta Manteo, con o sin documentos, nos mantenemos firmes en nuestra convicción de que todos loshabitantes de Carolina del Norte merecen seguridad, dignidad y tranquilidad.